Durante esta
tercera semana nos ocuparemos de tres piezas que pertenecen a los últimos
libros de Shua: Temporada de fantasmas y los micros inéditos que fueron
reunidos bajo el nombre de Fenómenos de circo (que no tienen por qué
corresponderse con los que más tarde formarían el volumen homónimo publicado
unos años más tarde). Tal vez mis criterios de selección hayan resultado un
tanto caprichosos, pero la cantidad de piezas que alberga Cazadores de letras
es tan ingente que sólo podía ser de ese modo. La única condición que me había
propuesto cumplir desde el principio era que las piezas expuestas se pudieran
adherir sin dudas a lo que en España denominamos microrrelato, sobre todo en lo
que se refiere a la carga narrativa que habían de tener. Ha sido una experiencia diferente leer los microrrelatos de Ana María Shua con un interés un poco más allá que el
meramente placentero.
Por último,
recordaros que el próximo lunes 26 de mayo tendrá lugar el chat con la autora a
partir de las 19:00 horas. Ni que decir tiene que será una oportunidad
magnífica para hablar con Shua y preguntarle cualquier duda o curiosidad que
sintáis por su obra.
Espero que
disfrutéis de los textos propuestos y, como siempre, vuestros comentarios en el
blog.
La ciudad soñada
Usted llega, por
fin, a la ciudad soñada, pero la ciudad ya no está allí. En su lugar se eleva
una cadena montañosa de indudables atractivos turísticos. Pero usted no trajo
su equipo de andinista, no tiene grampas, ni cables, ni vituallas, usted trajo
una guía de restaurantes y un buen traje, y entradas para el teatro. La ciudad,
por el momento,está del otro lado, y el guía le ofrece atravesar la cordillera
a lomo de una mula. Y mientras avanza lentamente sintiendo que su columna
vertebral, que sus riñones ya no están para esos trotes, usted percibe en la
reverberación del aire que la ciudad está volviendo a formarse a sus espaldas,
temblorosos y transparentes todavía los rascacielos, como medusas del aire.
Ana María Shua
Corrección política
El placer de ver a
otros arriesgando la vida, el goce en el peligro ajeno, ya no es un espectáculo
aceptable. Por eso los trapecistas trabajan ahora con cables de seguridad, los
tigres aparecen con bozal, a los osos les han cortado las uñas, el tirador de
cuchillos lanza sus armas contra una silueta dibujada.
Pero en privado, en
los ensayos,los artistas del circo siguen jugando con el peligro y el tirador
se jacta de poder acertarle a su mujer o a cualquier otra un cuchillo en el ojo
a veinte pasos.
Ana María Shua
Persistencia
Lo soñé de espaldas
y de costado, me soñó encorvada, enmascarada. Lo soñé distinto, me soñó
escondida. En el último sueño quedamos en encontrarnos, despiertos, en un bar
de la calle Anchorena. Fue difícil reconocernos, hacía frío, nos aburrimos, no
nos gustamos y de común acuerdo decidimos no volver a encontrarnos. Y sin
embargo, ya ves.
Ana María Shua


