Eduardo
Berti (Buenos
Aires, 1964) ha publicado los libros de cuentos Los
pájaros (1994,
reeditado por Páginas de Espuma en 2003),
La vida imposible (2002,
Premio Libralire)
y Lo inolvidable (Páginas
de Espuma, 2010), los aforismos y mini-prosas de
Los pequeños espejos (Meet,
2007) y las novelas Agua
(Tusquets, 1997), La
mujer de Wakefield
(Tusquets, 1999), Todos
los Funes
(Anagrama, 2005, finalista del Premio Herralde), La
sombra del púgil
(Norma/La Otra Orilla, 2008) y El
país imaginado
(Emecé, 2011), por la que obtuvo, además del prestigioso Premio Las
Américas, el
Premio Emecé.
Tras
el paréntesis navideño retomamos las lecturas en el Microclub de
Lectura y lo hacemos con un escritor argentino afincado en París.
Eduardo Berti, que como habéis podido leer en la breve
biobibliografía que he incluido ha frecuentado todos los géneros
narrativos, escribió en 2002 uno de los libros de microrrelato más
importantes de este joven siglo XXI: La
vida imposible. Se
editó al unísono en Argentina y España con suerte desigual.
Mientras que en Argentina funcionó bien, en España pasó
completamente desapercibido, tal vez llegó un poco antes de que
estallará el boom del microrrelato en España y eso no jugó a su
favor, mientras que en Argentina había una tradición y un respeto
más grande por la microficción, como ellos prefieren llamarla. El
caso es que cuando le ofreció Páginas de Espuma reeditar La
vida imposible
con las inevitables correcciones, edición
reducida y aumentada,
en boca del propio autor, fue imposible decir que no. La broma de la
edición reducida y aumentada se debe a la eliminación de algunos de
los textos presentes en la edición del 2002 y a la inclusión de una
segunda parte en el libro con lo que él llamaría Ramonerías
en claro homenaje a Ramón Gómez de la Serna, una colección de
hiperbreves que transitan esa frontera tan diluida en ocasiones que
separa la narrativa hiperbreve y el aforismo.
La
vida imposible
es una delicia de libro. Son 92 microrrelatos y 208 ramonerías que
nos llevan de viaje a través de una prosa cuidada, precisa y sin
artificios, por el mundo de Berti, por su forma de mirar y comprender
el mundo. Tengo la impresión de que es un libro en el que hay mucha
verdad, en el que los diferentes disfraces que enmascaran al autor no
hacen más que resaltar y acentuar lo que es él, y aún en contra de
su propia voluntad.
Bienvenidos
a este mes de enero. Bienvenidos al mes de Eduardo Berti y La
vida imposible.
PD.
Para los interesados en ampliar información sobre Berti y sus libros
os dejo dos enlaces de interés. El primero es el de su página web
personal y el segundo el de Bértigo, su blog.
También
os dejo el enlace a un breve video de Youtube en el que el propio
autor da unas pinceladas sobre su libro.


