Julia Otxoa. 2.







En la segunda entrega de este mes dedicado a Julia Otxoa nos adentramos en textos de su último libro “Retrato de familia con fantasma”. Julia Otxoa es una mujer de su tiempo y esto se nota mucho en su escritura. Pese a que el fantástico y la ironía están siempre presentes, sus microrrelatos están muy pegados a la realidad, la atraviesan y la trascienden, lo que se ve con mucha claridad en los tres que podréis leer a continuación. Indudablemente, como ocurre con la buena narrativa breve, el sentido final de las lecturas de esta semana puede ser tan variado como los diferentes lectores que las afrontéis, pero tan sólo una breve mirada a la biografía, a la procedencia de Julia, dará una serie de claves de interpretación difíciles de obviar.

Un estilo directo, una puntuación muy poco ortodoxa que más que las pausas lo que hace es indicarnos que no nos detengamos para obtener la imagen final que proyecta y una intención crítica, se combinan para dar como resultado tres microrrelatos que se alejan del efectismo fácil para dejarnos una ligera desazón, que crece según reposa la lectura.

Confío en que los disfrutéis y, como siempre, espero vuestros comentarios.








Balcones engalanados

Cada año coincidiendo con la conmemoración del día de la patria, se coloca a los disidentes en fila india en la Avenida de la Libertad, y a la vista del numeroso público que acostumbra a asistir entre expectante y amedrentado a este tipo de espectáculos, el especialista armado con una estaca de roble les arranca la cabeza con un golpe seco, este cometido es realizado siempre por la misma persona, generalmente se trata de alguien muy bregado en este tipo de escarmientos, tarea para la cual se prepara intensamente durante todo el año.

Una vez que las cabezas han volado por los aires, se recogen y se colocan lavadas y peinadas en las ventanas y balcones por donde pasará poco después el desfile de fervientes patriotas que van a honrar como todos los años la enseña nacional en la Plaza Mayor.


Julia Otxoa
Relato perteneciente al libro “Retrato de familia con fantasma” (Menoscuarto,2013).







*Ilustración de Gemma Latiner.

Cajitas

Construyo cajitas de madera para enterrar los sueños rotos. Todos aquellos que quieren olvidar definitivamente lo que pudo haber sido y no fue, contratan mis servicios, me presento entonces en el lugar que me citan con una de mis cajitas, son todas iguales,de madera de pino sin pintar, sus medidas también son siempre las mismas 7 x 7 centímetros, me gusta el número siete, todo el mundo lo asocia con la sabiduría.
Una vez en el lugar de enterramiento, coloco la cajita abierta en el suelo y mi cliente relata en voz alta el sueño roto que quiere enterrar, para que éste pueda introducirse por entero en la cajita, luego le pongo la tapa, lo sello con siete clavos y la entierro. A partir de este momento mis clientes se sienten más aliviados, más ligeros sin el lastre del pesado recuerdo, hasta el punto que una vez un señor de Valladolid tras el rito de enterramiento echó a volar como un feliz pajarillo hacia su casa.


Julia Otxoa
Relato perteneciente al libro “Retrato de familia con fantasma” (Menoscuarto,2013).









Rueda de prensa en la Bienal


En una de las salas de la Bienal de Venecia abarrotadas de público y medios de comunicación, la artista explicaba su proyecto de performance múltiple.

Mientras la escuchábamos, en el interior de nuestro oídos, sus palabras se hundían más y más en lo oscuro. Su expresión densa y pegajosa se adhería con fuerza a nuestros sentidos dejándonos marchitos, como bajo el influjo de una poderosa succión que nos vaciaba de toda energía, de toda posibilidad de comprensión. Despojados de toda estructura, nuestros cuerpos quedaban reducidos a nimia materia ausente deshaciéndose en el fondo de un armario.

Frecuentemente en este tipo de actos ocurría que la artista transportada hacia las alturas por lo sublime de sus pensamientos, traspasaba el techo para perderse grácil entre las nubes, mientras nuestros ojos vacunos seguían su ascenso hasta notar sobre nuestras cabezas el excremento de ilegibles aves, entonces, el acto tocaba a su fín y la mayor parte de nosotros regresábamos a nuestros hogares manchados por el peso de nuestra ignorancia.


Julia Otxoa
Relato perteneciente al libro “Retrato de familia con fantasma” (Menoscuarto,2013).


 

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